En las fiestas del Pueblo de Chus.
Antes de nada, os aconsejo poneros un refresco o cerveza o algo que echarse al gaznate a vuestro lado, porque si el cansancio o la dejadez no hace mella en mí, ésta será una entrada extensa, intensa y memorable, porque así han sido estos últimos días por Valgreen of Ash Tree, pueblo de Chus. Y os digo que será extensa porque he tenido que hace una criba enorme de las 400 fotos que tengo, sí, he dicho 400 fotos, pero intentaré poner una pequeña selección de las mejores. Además, el descubrimiento de los GIFs me permitirá aglutinar algunas para ocupar menos espacio y hacerlas algo más amenas.
Todo empezó el jueves pasado, tras pasar unos días con Salva, Mari Cruz, Alejandra y CasiClaudia nos dispusimos (Helena y yo) a marchar hacia el pueblo de Chus. Aunque esta entrada se centrará en las vivencias en dicho lugar, me veo obligado también a poner algo acerca de los últimos días pasados con esta familia. El lunes estuvimos en la playa de Victoria, y allí la niña y los no tan niños disfrutaron de lo lindo con el agua, la arena y todo lo que se pusiera a su paso.
Viajando en el autobus, viendo cohes y motos (¡¡¡Moto cohoneh!!!)
Viajando en el autobus, viendo cohes y motos (¡¡¡Moto cohoneh!!!)
Yo, luciendo moreno.Video de un salvaje de la zona.
El martes nos dimos la paliza de ir hasta la playa de Bolonia para ser castigados por el viento de levante, por lo cual nos tuvimos que regresar. Además, al día siguiente fuimos a la playa de Valdelagrana, en el Puerto de Santa María, donde la ausencia de viento, los buenos accesos a la playa, la ausencia de oleaje y todo en general hicieron que esta playa fuera muy apreciada y deseada por Mari Cruz. Salva y yo nos dedicamos a edificar una megafortaleza con dragón y todo (el dragón no se veía pero hacía ruido), y luego nos pasamos gran parte de la tarde esperando a que la marea subiese para ver como se destruía. Esto provocó que Salva se quedara como un tomate.
No sé en que momento tuvimos un rifirafe con la vecina de abajo, que no nos deja tender porque el patio es suyo y nosotros somos unos maleducados, y eso que no vamos como energúmenos a la casa de arriba a ladrarle a la pobre chica que nos abre la puerta. También se molestó su marido, amigo o lo que sea porque no lo dijimos hola, "aqui vivimos personas y no animales" fue uno de sus comentarios tras decir 3 veces hola y que ni Salva ni yo contestaramos. Luego Salva y yo nos dijimos Hola y Buenos Días por la tarde y el hombre nos llamó por el telefonillo, pero no contestamos. Ahora nos sentimos vigilados. Por cierto, esta noche el del hostal de enfrente se ha quejado porque me he sonado los mocos a altas horas de la noche. Esta casa se está volviendo hostil. Ya solo nos queda 2 semanas de soportar a tanto gilimemo.
JUEVES 13. Día 1. Noche 1.
Ya el jueves por la mañana-mediodía (perdón Helena por haber provocado que salieramos tan tarde, pero el Catán nos pudo, y mi falta de... organización) Salva & Family partieron hacia Úbeda y Helena y yo hacia el pueblo de Chus. Pues el viaje, en fin, si juntas a dos personas un poco faltas de cordura en un coche durante 5 horas, acabarán buscando números capicúa en el cuentakilómetros, en las matrículas, en las señales kilométricas o incluso en el reloj para darse un golpe el uno al otro. Y no sólo eso, sino que se agudiza el ingenio y surgen artimañas para despistar al otro cuando sabes que viene el kilómetro 565 (es un ejemplo, no me cuerdo en cual fue), esperas ansiosamente la hora capicúa... y alguna que otra suciedad más. Al menos nos mantuve atentos y despiertos.
No es un camión, es el Arosa (o La Bala Roja).
No sé en que momento tuvimos un rifirafe con la vecina de abajo, que no nos deja tender porque el patio es suyo y nosotros somos unos maleducados, y eso que no vamos como energúmenos a la casa de arriba a ladrarle a la pobre chica que nos abre la puerta. También se molestó su marido, amigo o lo que sea porque no lo dijimos hola, "aqui vivimos personas y no animales" fue uno de sus comentarios tras decir 3 veces hola y que ni Salva ni yo contestaramos. Luego Salva y yo nos dijimos Hola y Buenos Días por la tarde y el hombre nos llamó por el telefonillo, pero no contestamos. Ahora nos sentimos vigilados. Por cierto, esta noche el del hostal de enfrente se ha quejado porque me he sonado los mocos a altas horas de la noche. Esta casa se está volviendo hostil. Ya solo nos queda 2 semanas de soportar a tanto gilimemo.
JUEVES 13. Día 1. Noche 1.
Ya el jueves por la mañana-mediodía (perdón Helena por haber provocado que salieramos tan tarde, pero el Catán nos pudo, y mi falta de... organización) Salva & Family partieron hacia Úbeda y Helena y yo hacia el pueblo de Chus. Pues el viaje, en fin, si juntas a dos personas un poco faltas de cordura en un coche durante 5 horas, acabarán buscando números capicúa en el cuentakilómetros, en las matrículas, en las señales kilométricas o incluso en el reloj para darse un golpe el uno al otro. Y no sólo eso, sino que se agudiza el ingenio y surgen artimañas para despistar al otro cuando sabes que viene el kilómetro 565 (es un ejemplo, no me cuerdo en cual fue), esperas ansiosamente la hora capicúa... y alguna que otra suciedad más. Al menos nos mantuve atentos y despiertos.
Una vez en el pueblo, tras dejar los bártulos y saludar tanto a Chus como a sus familiares, nos fuimos a ver los encierros. Eso sí, yo soy un poco patán para subirme y sentarme en las vallas, pero mantuve la compostura hasta el último momento (aunque pasé algo de canguelo). También he de decir que resultaba un poco cómico ver a un grupo de 8 o 9 tíos correr alrededor de una estructura (unas escaleras con una farola) del centro de la plaza para evitar encontrarse con una vaquilla. ¡¡¡ Qué valientes!!!.
Luego, tras una cena que no recuerdo (memoria pez, o como diría Saul, del amigo de Nemo, que resulta ser una amiga) empezó la primera noche de fiesta. Y como se hizo costumbre, la foto de inicio en el bar de Pepe:
De la noche, pues genial, nos hinchamos a cubatas, bailamos en el discomóvil, jugamos a los dardos, y no sé que más... o no recuerdo. Bueno sí, recuerdo haberle dicho varias veces a Chus que la quería, que la echaba de menos y que me alegraba mucho de verla. Ella dijo que lo notó nada más verme bajar del coche. Es cierto, tenía muchas ganas de verla porque es una gran persona y me cae muy bien y me acompañaba en mis descansos del laboratorio y nos contábamos nuestras penas y nos apoyábamos y todas esas cosas que hacen los amigos de verdad. Ay, que meloso me pongo ahora que tengo sueño y cansancio (NOTA: son las 3:22 de la noche del lunes, y creo que en breve dejaré esto para mañana porque me queda para un buen rato, aunque las fotos ya las tengo metidas y ordenadas, pero escribir también requiere su tiempo y esfuerzo). Y aprovechando mi estado, he decir también quiero mucho a Helena, aunque no la eche de menos porque nos vemos a diario (supongo que ya la echaré de menos cuando no la vea tan asiduamente), y que también me ha apoyado cuando lo he necesitado, se preocupa mucho por mí, me tiene entre palmitas y sin ella estos meses de verano hubieran sido muy distintos, menos alegres, menos amenos, y más duros (lo mucho que me ha apoyado con las labores del hogar no tiene precio, un día de estos la invito a cenar, copas o lo que ella quiera, porque se merece eso y más). Además, es mil veces mejor encontrarte a una amiga al llegar a casa que habla contigo y se preocupa por tí que a un imbécil y estúpido maleducado niño de mamá.
ME VOY A DORMIR. MAÑANA SIGO.
VIERNES 14. Día 2. Noche 2.
Tras levantarnos a las 12 o así, nos fuimos de compras, intentamos comprar un tornillo pero el chico de la tienda se enfadó porque sólo cuesta 2 céntimos y nos lo regaló. Ya sabéis, si necesitáis muchos tornillos planificarlo con tiempo y os saldrá gratis (de uno en uno, varias veces al día o en varias ferreterías). Luego, tras comer nos fuimos a una piscina natural. En la piscina nos lo pasamos genial: un bañito, un catán, otro bañito, risas, victoria, derrotas, largos, saltos de altura, ahogadillas, yacuzzi humano-natural... y más cosas que como de costumbre se me olvidan. Dejaré las fotos y sus respectivos comentarios (que espero que no tengan desperdicio):
Y tras esta hermosa tarde en mitad de un monte bañándonos en agua no salada y sin cloro (algo que yo no hacía desde hace tiempo) nos fuimos a asearnos y arreglarnos para salir. Y como se volvió costumbre, mientras algunas se arreglaban (el resultado merecía la pena) yo descansaba tirado en la cama. Antes de esto hubo una cena breve, creo que me comí un tomate para cenar y poco más. Sí, he dicho un tomate, de esos rojos que saben a tomate y no vienen de ningún animal. Me estoy volviendo sano y equilibrado, y mi figura así lo indica. Luego partimos al bar de Pepe. He de comentar que dispone de dos barras, una zona con sofás y mesas, una diana y una terraza grandecita. Es un bar de esos que todos queremos tener a mano, y más cuando los empleados-dueños nos tratan tan bien y las copas están tan buenas y bien elaboradas (con agitador y todo).
Foto idea, realizada y retocada por Saúl. No creo que tenga que comentar nada. Bueno sí, Chus me está mirando el trasero mientras Helena me toca el torso. Es lo que me pasa por estar to bueno (ya que nadie me dice nada me lo digo yo).
Gif con censura. Realmente excepto Saúl y Helena, no conozco a nadie más de la foto. He tenido que omitir un par de fotos porque estaban "rajadas" (aaaaaaaaahhhhh, aplauso y medio!!!). La gente supo reconocer a los dueños de las rajas por la indumentaria: una de rojo y otro de verde. Dijeron que el culo del de verde no era muy bonito. Mienten.
Como se puede apreciar en las fotos, otra noche inolvidable, con muy buena compañía, bailoteos, muchas risas, churros casi al amanecer, y muchas cosas más que hicieron de esta noche una noche muy grande. Descubrimos el baile del azúcar y empezamos a practicar porque al día siguiente las 5 mejores subían al escenario, pero al final... sólo subió la mejor.
SÁBADO 15. Día 3. Noche 3.
Tras despertar a eso de las 2 de la tarde, comer, ir al bar de Pepe a tomar un café y charlar con una chica que quería hacer nuestro máster pero andaba más perdida que un hijo puta el día del padre... nos fuimos al campo. ¡¡¡A PURIFICARNOS UN POCO!!!. Fuimos acompañados, entre otros, por el padre de Chus, promotor de dicha tarde. Y la verdad que el paseo fue muy agradeble, a pesar de llevar a gente que andaba muy despacio y hablaba mucho. Estuvimos por... no recuerdo el nombre del pueblo, pero recuerdo que era muy bonito (seguro que alguien me lo recuerda). Y os dejo imágenes de la caminata:

Chus y yo andando. Fui pardo y borré muchas fotos de este Gif in situ, pero no ha quedado muy mal.

Helena y yo caminando. Este ha quedado mejor y si te fijas es un poco... no sé, interesante.
Y tras la caminata, o el paseo, nos tomamos unas cervezas o refrigerios en el pueblo (yo una MAHOU, aunque me miraran mal), fuimos a casa de Chus a medio cenar, ducharnos y arreglarnos, y de nuevo noche de fiesta: primero a Pepe, luego a la Verbena y finalmente acabamos en una disco-bar jugando al futbolín y apalancándonos un poco. Pero la noche dió mucho de qué hablar. Miren miren...
Pues eso, otra noche memorable, sobretodo por la espléndida actuación de Helena, la cual ya es reconocida por casi todo el pueblo. Creo que nos lo volvimos a pasar en grande todos, y a pesar de ser la última noche que pasamos en Valverde, seguro que no es la última que pasaremos juntos de fiesta, copas o lo que se tercie.
DOMINGO 16. Día 4.
Tras levantarnos de nuevo sobre las 2 de la tarde, comer, preparar la maleta y cargarla en el Arosa el vecino de enfrente nos avisó de que habíamos pinchado. Era cierto. Intentamos cambiar la rueda, pero la de repuesto es de esas macizas que valen para 100 km y a no más de 80 km/h. Nosotros teníamos 5 o 6 horas de camino y más de 500 km. Fatal. Además, la tuerca de seguridad no encajaba bien. Fatal. Empezaron los sudores, el estrés, la preocupación. Helena pensaba que le tocaba cambiar las ruedas por otras nuevas. Fatal. Pero no sabía que se arreglan y sigue valiendo. Bien. Es domingo. Fatal. Pero Chus conoce a ... y llama a .... y... tenemos quien nos la arregle. Bien.
Mientras llega el mecánico, nos vamos al bar de Pepe a tomar un café y despedirnos. El sol pega. Pega mucho. Mucho calor. Sudores. Más calor. Pero llegamos a Pepe. La vuelta igual. Calor. Sol. Vamos por la sombra. Sigue haciendo calor. Nos encontramos con el mecánico. Viene a casa. Arregla lo del tornillo de seguridad... a martillazos (como yo había sugerido antes). Se lleva la rueda. Sudores. Calor. Nos sentamos en la sombra y nos hidratamos. Agua fresca. Viene el mecánico. Nos pone la rueda. Guardo la rueda de repuesto. El coche bajo el sol significa calor. No logro meterla (la rueda) y más calor y sudor. Al final lo dejo todo bien. Guardamos el equipaje. Calor. Y tras despedirnos de nuevo y agradecer tanta hospitalidad comenzamos el camino de regreso.
Y el camino de regreso, como siempre, ameno, a pesar de ser 5 o 6 horas en el coche, siempre acabamos haciendo algo peculiar fuera de lo común que nos hace gracia, como esto:
DOMINGO 16. Día 4.
Tras levantarnos de nuevo sobre las 2 de la tarde, comer, preparar la maleta y cargarla en el Arosa el vecino de enfrente nos avisó de que habíamos pinchado. Era cierto. Intentamos cambiar la rueda, pero la de repuesto es de esas macizas que valen para 100 km y a no más de 80 km/h. Nosotros teníamos 5 o 6 horas de camino y más de 500 km. Fatal. Además, la tuerca de seguridad no encajaba bien. Fatal. Empezaron los sudores, el estrés, la preocupación. Helena pensaba que le tocaba cambiar las ruedas por otras nuevas. Fatal. Pero no sabía que se arreglan y sigue valiendo. Bien. Es domingo. Fatal. Pero Chus conoce a ... y llama a .... y... tenemos quien nos la arregle. Bien.
Mientras llega el mecánico, nos vamos al bar de Pepe a tomar un café y despedirnos. El sol pega. Pega mucho. Mucho calor. Sudores. Más calor. Pero llegamos a Pepe. La vuelta igual. Calor. Sol. Vamos por la sombra. Sigue haciendo calor. Nos encontramos con el mecánico. Viene a casa. Arregla lo del tornillo de seguridad... a martillazos (como yo había sugerido antes). Se lleva la rueda. Sudores. Calor. Nos sentamos en la sombra y nos hidratamos. Agua fresca. Viene el mecánico. Nos pone la rueda. Guardo la rueda de repuesto. El coche bajo el sol significa calor. No logro meterla (la rueda) y más calor y sudor. Al final lo dejo todo bien. Guardamos el equipaje. Calor. Y tras despedirnos de nuevo y agradecer tanta hospitalidad comenzamos el camino de regreso.
Y el camino de regreso, como siempre, ameno, a pesar de ser 5 o 6 horas en el coche, siempre acabamos haciendo algo peculiar fuera de lo común que nos hace gracia, como esto:

Y también seguimos con el jueguito de los números capicua. Y una vez en Cádiz visitamos brevemente a Mercedes y Alberto en casa de Mercedes. Y luego para casa a dormir y descansar.
AGRADECIMIENTOS Y OTRAS COSAS:
Pues nada, ahora agradecimientos, disculpas, anotaciones y cosas que me surgen de repente:
AGRADECIMIENTOS Y OTRAS COSAS:
Pues nada, ahora agradecimientos, disculpas, anotaciones y cosas que me surgen de repente:
- Agradecer tanto a Chus como a sus padres, amigos y conocidos del pueblo tanta hospitalidad mostrada
- Saúl, existe el Catán online
- Chus, ya te estamos echando de menos. Pero dentro de poco nos volvemos a ver.
- Agradecer a Helena que me haya soportado durante otro viaje más, encerrados durante horas en su coche, y luego todo el día y la noche de un lado para otro, andando, nadando, bailando, bebiendo... vamos, que no sé cómo es capaz de aguantarme tanto tiempo sin rechistar (porque sé que a veces me pongo pesado o insoportable). Como dijo en nuestro primer viaje to Madrid: Si al final no nos odiamos después de tantas horas (en aquel entonces eran 7) nos acabaremos queriendo y amando. Por lo pronto nos queremos y no nos odiamos (creo)
- Saúl, ¿has hecho tus deberes?
- Helena, al final no he metido tus fotos retocadas, por falta de tiempo y ganas, pero agradezco tu esfuerzo. Si alguien las quiere ver que pregunte (porque no tengo ganas de buscar dónde las tiene colgadas y no sé si ella quiere compartirlas con desconocidos).
- Luisma, realmente mi nombre no es Roberto, como te dije, sino que es José.
- Helena, feliz día de tu santo.
- Pido disculpas por haber metido mucha foto y poco texto, pero creo que es lo mejor para todos, para vosotros porque no os hartáis de leer y para mí porque no me canso de escribir. Además, ando muy ocupado y sólo elegir y poner las fotos y los Gifs me ha costado un montón de tiempo y esfuerzo.
- Realmente no debería pedir disculpas, esto es lo que hay y punto. Pero como soy bueno las mantengo. Disculpar si echáis en falta texto, pero una imagen (o 400, que son las que tenía de este finde) vale más que mil palabras.
- Por cierto, son las 3:22 de la noche, creo que ayer también puse algo a estas horas. El caso es que llevo dos días trasnochando para acabar esto. Simplemente lo quiero comentar para que os hagáis una idea del esfuerzo que me ha supuesto terminar esta entrada. Por eso espero que os guste mucho, para que el esfuerzo no haya sido en vano.














